Prosperitat

“Este local lleva cincuenta años, antes lo gestionaba el Floro, me consta que ha pasado un montón de gente”

Entrevista a Nacho Lesko, del local d’assaig ‘Leskomusichouse’ del carrer Enric Casanova número 15. Feta per al número 65 d’A les barriades!, la revista del Casal de Barri de Prosperitat.

Este local tiene mucha historia en el barrio ¿Cómo llegaste a hacerte cargo de él?

Este local lleva cincuenta años; antes lo gestionaba el Floro. Recuerdo que, curiosamente, estuve aquí preparando todo el repertorio cuando me contrató El Último de la Fila. Me consta que ha pasado un montón de gente antes que el Floro, y que el local ha sufrido tres o cuatro cambios estéticos. Estaba insonorizado de aquella manera y luego yo lo insonoricé más, para que la gente puede ensayar tranquilamente hasta las 10 de la noche, no más.

Después de tantos años ¿Cómo definirías la filosofía actual del local?

No sé muy bien cómo acabé aquí, jaja. Supongo que por ser músico, porque puede ser un sitio donde trabajar y hacer mis cosas. El equipo es bueno, es profesional; Pedro Javier González, por ejemplo, ha estado ensayando aquí como cualquier otro músico del barrio. Cada una de las personas que han llevado este local ha hecho lo que ha podido, y yo también. Este es un local modesto pero profesional.

Tú tienes una carrera muy larga ¿Dónde fueron tus primeros pasos y cómo recuerdas aquellos inicios?

Empecé ensayando en unos locales que ya no existen, que estaban en la calle Mina de la Ciudad, en Roquetas. Era un garaje. Y el primer bolo fue en Ángel Pestaña, en un local que ahora es una cafetería. El primer grupo del barrio con el que toqué fue la Trópico, y después todas las demás bandas eran de Barcelona: Peret, tuve mi época de los cantautores… Bueno, empecé a hacer cosas no súper profesionales, pero que ya empezaban a tirar a lo profesional y me fui del barrio; después vino El Último de la Fila, etc. Ya no volví hasta que alguna vez ensayé con Paco Román. También estuve con los hermanos Bao, que vivían en Nou Barris, y tocábamos en un grupo heavy, pero ensayábamos en el local de Roquetas.

En aquellos años había mucha música por el barrio ¿Qué bandas o músicos recuerdas?

Se escuchaba mucho al padre del Free ¿No? Que eran Los Dobles. También tenían varios nombres. Una orquesta en la que en esa época tocaba Tony Carmona, que es un guitarrista con el que después nos hemos juntado, pero ya en Madrid. Le pasó un poco como a mí, más o menos. También estaba el guitarrista de Los Salvajes, que empezó con Los Dobles; tenían buenos músicos, era una buena orquesta.

¿Qué tipo de músicos pasan hoy en día por el local? ¿Sigue habiendo bandas que busquen vivir de esto?

Viene gente joven porque aquí, en este barrio a la gente le gusta mucho la música, pero son puramente aficionados. No hay nadie que viva de la música de entre los que vienen por aquí a ensayar. Bueno, están los Morosito, que es un gran grupo, de los que yo destacaría ahora en el barrio. También vienen un par de bandas que hacen versiones, también los Inmortales… A la gente le gusta el espacio, suena bien. Yo trato el local como si tuviera que traer a cualquier profesional. La gente viene, ensaya y están bien; se portan muy bien.

Muchos chavales hoy prefieren hacer música en casa con el ordenador ¿Qué opinas?

De los más jóvenes habrá muchos que ensayen en casa, pero también hay gente a la que le gustan los locales de ensayo. Los megalocales que hacen bonos y que tienen veinte salas están llenos de gente joven también, como en la Verneda. Y mira, yo no he pagado un local en mi vida. Yo empecé ya trabajando; o sea, no era un aficionado que se pagaba su local con sus amigos y que iba a ensayar todos los viernes como muchos. Y lo que dices de quedarse en casa ya no es para ensayar, eso es para grabar. Sí que es verdad que ahora con un ordenador y una tarjeta de audio no necesitas venir a un estudio, no hace falta, grabas en cualquier sitio. Eso sí que se ha notado. Y ahora con la IA, ya verás.

¿Crees que la Inteligencia Artificial llegará a sustituir el trabajo de un músico de verdad?

A ver, a nivel profesional no sirve. No da la calidad; da la calidad para hacer cosas así con el móvil y decir: “mira, enséñaselo a tu madre, a tu mujer, a tu prima, a tu hija…”. Sí, oye, que se casa mi primo Antonio y le haces una canción con la IA a Antoñito, pero para hacer un disco no. Todavía no están ahí, ya llegarán. Casi toda la gente a la que le gusta la música está entendiendo que la IA es una herramienta para sacar ideas, pero no es lo mejor.

¿Has llegado a probar estas herramientas para ver qué sale de ahí?

Yo he metido cosas mías en la IA para ver qué hace y el resultado es una castaña, no me gana ni por casualidad. Pero si eres una persona que no entiende, si no eres músico, pues estás encantado. Pero si quieres hacer algo bien, lo hacemos; y si no, pues quédate con esto y no te gastes el dinero.

¿Cómo participas desde el local en la vida del barrio?

Para la Festa Major hacemos un concierto gratuito para la peña y se ponen unas cervezas. El “Assaig al carrer”, los músicos lo hacen para el local, por si se rompe algo, por ejemplo. Aquí en Nou Barris se respira de otra manera. Yo no sé si esto pasa en otros sitios, pero aquí sí; aquí sigue habiendo ese compadreo, ese espíritu de comunidad.

¿Por qué crees que aguantan los locales de ensayo en el barrio?

Yo creo que estos locales de ensayo del barrio siguen aquí porque esto es la Prospe. Yo no anuncio el local, no he llamado ni a una sola persona de las que están ensayando aquí. Ellos han venido, buena gente, pero creo que esto en otro sitio de Barcelona no sucede. Yo creo que Nou Barris tiene algo, este barrio tiene algo que no tienen los demás. Porque a mí me hubiera gustado con veinte años tener a alguien como yo a mano. Me dicen que les ayude, que les enseñe a ensayar… Digo: “bueno, vale, vengo un día y os doy consejos”. La gente viene contenta a ensayar, se abre su cervecita y hacen lo que pueden, tío.

¿En qué proyectos estás metido ahora?

A nivel profesional estoy con Estopa, con Rosario, y ahora he hecho una gira con un chaval que se llama Muerdo, un nuevo artista al que le va bien. También hago cosas sueltas, pero casi todo es para Madrid. Ahora estoy haciendo un tema para una violinista, Olvido Lanza se llama, lo hace muy bien; y ahora estaba mirando un tema para arreglarlo lo más posible. Aquí en el local quiero montar una mesa de grabación, esto va a ser un estudio analógico con aparatos de mucha calidad. A la gente que quiera grabarse el ensayo se le cobrará algo. Yo, si quiero algo para mí, también puedo grabar aquí y con calidad.

¿Qué otras actividades se mueven por el local durante la semana?

Tengo gente ensayando toda la semana. Hay veces que yo hago cosas por la mañana. A veces se dan clases de canto, de guitarra, se han dado de cajón… Yo qué sé. De repente aparece un grupo un domingo que necesitaba un sitio para ensayar porque tenían no sé qué, les habían hablado de aquí y alquilaron un par de horas. Se lo pasaron bien.

Mirando al futuro ¿Crees que seguirá habiendo locales de ensayo?

Yo creo que seguirá habiendo locales de ensayo porque siempre va a haber música, tío, siempre. Creo que la música, a pesar de todo, no se va a acabar. O eso espero, tengo la esperanza. Hay gente a la que le gusta tocar, hay gente estudiando en Barcelona, hay tres o cuatro escuelas importantes de música; o sea, sigue habiendo músicos. Lo que pasa es que el oficio ahora es patético, tío. Yo pude ganarme bien la vida, era una profesión en la que trabajabas y, si lo hacías bien, ibas tirando y ganando un sueldo ¡Ahora los músicos casi que pagan por tocar!

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