Vallbona

“Ojalá la película pueda contribuir un poco a generar conciencia de barrio”

Entrevistem al cineasta José Luis Guerín, al barri de Vallbona, amb vistes al riu Besós i a les obres de soterrament de les vies de tren, en un dia clar i esplèndid. El director d’En Construcción ens explica com ha viscut la filmació del seu darrer treball, Historias del Buen Valle, pel·lícula que s’estrena divendres 13 de febrer i que té com a protagonistes Vallbona i el seu veïnat, en un treball tan personal com coral.

El director en una de las escenas del crimen. elNoubarrienc

Muchas gracias José Luis por concedernos esta entrevista. Somos medios de comunicación de Nou Barris, yo soy de Noubarris.info y nos acompaña Dídac de elNoubarrienc. ¿Cómo te trató el barrio durante la filmación de la película? ¿Cómo te has sentido en Vallbona? ¿Cómo te ha recibido el barrio?

Fue cambiando mucho, porque las primeras veces que paseaba por Vallbona me resultaba un espacio un poco inhóspito, casi sin vida en ese espacio público, difícil de penetrar. A diferencia de lo que sucedía en El Raval, cuando hice la película En construcción, donde todo estaba muy a pie de calle y donde veías las escenas callejeras y los personajes. Aquí no, este es un barrio mucho más introspectivo, más hacia adentro, pero puedes acercarte a las personas e intentar ver a través de sus miradas. Hubo un personaje esencial, que me gustaría evocar, Antonio el Carbonero, así lo conocen, que era la memoria del barrio y el que primero nos abrió la puerta del barrio, el que nos llevó a caminar por él, el que nos explicó la historia de cada rincón, de cada piedra.

Y progresivamente, a través de él, fuimos teniendo encuentros. Nos abrió la puerta, por eso viví tan dramáticamente su desaparición durante la realización de la película. Y después el barrio me ha dado mucho, me ha cambiado la situación relacionada con determinados personajes del barrio. Teniendo en cuenta esto, descubrí enseguida que en Vallbona hay dos corazones. Uno que está relacionado con esa memoria colectiva de los primeros emigrantes que llegaron sobre todo del sur, a partir de distintas oleadas, a partir de la posguerra, que forjaron una comunidad muy solidaria y vecinal, donde todos colaboraban.  Y luego está esa otra realidad, que es la de los nuevos flujos migratorios, donde llega gente de todas partes, la nueva migración global, gente que llega por desahucios o porque no se puede costear un alquiler en el centro de Barcelona. Entonces conviven esas dos realidades y ambas me interesan muchísimo. Tengo la sensación que se relacionan poco entre ellas, es decir, de un lado celebro la perspectiva multicultural de Vallbona, de otro lado supongo que eso es común en todos los barrios, la falta de interacción entre estas dos realidades que cohabitan en un espacio, entonces hay un poco de cualidades que siento muy segmentadas.

Ojalá la película pueda contribuir un poco a generar conciencia de barrio. Veo también que hay un sentido un poco patrimonial del barrio, muchos dicen: “No, el barrio somos nosotros, estos acaban de llegar, ¿Porqué les filman?”. Esa es una frase que se repetía cuando hice el casting para buscar personajes, la frase que más se repetía era la de que yo había llegado tarde para hacer una película sobre el barrio. Sentían que la película o la historia del barrio era la historia de las luchas vecinales, la clandestinidad para conseguir los servicios básicos del barrio y esa es una de las historias que me interesa mucho también en la actualidad.

“¿Vosotros sois?”. elNoubarrienc

Llevo un guión con las preguntas esbozadas. Yo sé que tú, por ejemplo, cuando filmas lo haces sin guión. Tenía una pregunta que estaba relacionada con esto que me comentas de las luchas vecinales. Vallbona ha sido un barrio muy reivindicativo, un barrio que ha luchado por los servicios básicos y que en cierta manera sigue luchando.

Yo lo siento muy desmovilizado con respecto a su historia. Debo decir que todas esas historias creo que son bastante comunes a todas las periferias. Estaría tentado de traer a Vallbona documentales sobre Villaverde, sobre Entrevías, sobre el Polígono Sur, y creo que el eco sería extraordinario, que las historias son muy parecidas, que siempre han sido ellos quienes han tenido que construir sus propias cloacas, quienes han luchado por los servicios básicos como por ejemplo la luz, electricidad, escuela, transporte, asfaltados, etc. Es una historia muy común, ¿No crees?

Si, en los barrios de la periferia, como Nou Barris, que te voy a decir… Pero hay mucha gente de Nou Barris que no sabe que Vallbona es de Nou Barris. Muchas veces tengo la sensación de que la gente de Vallbona se siente más identificada con Montcada, porque básicamente no tienen esta cicatriz de trenes y de autovías que la separan de Barcelona.

Esa es la singularidad de este barrio. Si nos fijamos en su historia, esta singularidad la ha aislado de una manera muy compleja y ese aislamiento, sin duda, ha comportado carencias flagrantes a nivel de servicios. Pero de la misma manera también ha preservado formas de vida hasta ahora que hace mucho tiempo que han sido erradicadas de los centros urbanos. Lo digo porque no me gusta adoptar una perspectiva victimista de la periferia, sino que también creo que es pertinente celebrar lo que tiene de singularidad la periferia.

No, no, esta singularidad se vive. Nosotros que somos de barrio periférico, cuando bajamos al centro, vemos esa diferencia de espíritu. Aquí se sigue manteniendo el espíritu de barrio, a diferencia de los barrios más céntricos de Barcelona, en los que este espíritu ya se ha quedado mucho más diluido por efectos como, por ejemplo, la gentrificación.

Es decir, la película es utópica, porque la gente se reúne a cantar, simplemente un grupo de amigos alrededor de una mesa, cosas que deberían ser tan cotidianas, pues es imposible verlas ya en el centro de las ciudades.

Todo esto ha desaparecido. Además con el tema que estabas comentando sobre la fuerza del asociacionismo de hace años, creo que también aquí ha habido cierto interés político para desmovilizar esa fuerza que tenían antiguamente los barrios.

Sin duda, sin duda. Y además de eso, de sobra sabemos, que a los políticos solo les interesa aquello que pueden instrumentalizar.

Sí, sí. Aparte, digamos, el cortoplacismo, ¿No? Es aquello de vamos a hacer las cosas para cuatro años, no vamos a pensar más allá. Por ejemplo, aquí en Vallbona tienen una lucha por tener buenos servicios sanitarios, que tienen que ir a Torre Baró, pero el centro sanitario está infradotado, tienen pocos médicos, largas colas y es un barrio que está envejecido, personas que necesitan de estos servicios. ¿Tú has visto grandes transformaciones en el barrio durante estos dos años que has estado filmando la película? Por ejemplo, ha empezado el cubrimiento de las vías, ha desaparecido el campo de fútbol ¿Cómo has sentido que ha vivido el barrio estos cambios?

Han sido cambios muy traumáticos. Y me inquieta pensar en lo que sucederá después. Cuando no haya una interrupción entre las autopistas y el río, cunado estén cubiertas esas vías. Me temo que sea muy, muy difícil que resista la presión urbanística. Me temo que quedará un nuevo espacio para ese interés turístico. Que mucha gente vendrá a hacer footing, a pasear en bicicleta. Pero que será un agradable jardín y quiero pensar que muchos vecinos lo celebrarán. A mí siempre me han atraído mucho los espacios un poco así, asilvestrados, que suponen como un paréntesis en el orden urbano, donde cabe algo más informal, espontáneo. Y esa parte se perderá ¿No?

En fin, es un barrio que va cambiando su identidad y hay que acercarlo. La identidad no es algo, en contra de lo que piensan muchos nacionalistas, no es una instancia fija que pueda suplantarse. La identidad es algo vivo que se va construyendo cada día. No es un grupo bienseñoso. La gente que vive aquí se sentirá más cómoda con esa urbanización. En el barrio se echarán en falta esos espacios más asilvestrados. Ahí hay distintas sensibilidades. Hay vecinos que prefieren que nunca llegue el metro porque de esta manera viven más tranquilos y otros que lo echan muchísimo en falta. Lo que sí lamento es ese componente de ciudad dormitorio que hace que las personas mayores, que son la mayoría aquí, se sientan muy solas, porque hay una parte muy importante de la población que se limita a venir a dormir. Toda su vida laboral y social se desarrolla en el centro. Han llegado aquí porque aquí pueden pagar un alquiler,  que no pueden permitirse en el centro de la ciudad, por desahucios, pero que tienen su vida aquí. Entonces se crea una ciudad fantasma. Esa es la amenaza que tiene planteada este barrio.

Pues nada, lo vamos a dejar aquí. Muchísimas gracias, José Luis.

Gracias a vosotros por vuestro interés. Es muy importante la labor que realizáis desde los medios de comunicación locales para dar a conocer este tipo de trabajos. Lo dais desde una perspectiva más local, y eso es muy necesario.

Muchas gracias, José Luis.

El director y el paisaje de fondo de su última película. elNoubarrienc
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